Depositar los residuos que generamos en los contenedores correspondientes y en el horario establecido es responsabilidad de todos, tanto de los ciudadanos como de la Administración, y que se debe realizar adecuadamente a lo largo de todo el año. No obstante, quizás en verano es necesario extremar estas consideraciones, ya que las altas temperaturas aceleran el proceso de putrefacción de algunos residuos, llegando a producir un olor insoportable.  Un olor que afecta principalmente a los vecinos que cuentan con contenedores cercanos, por lo que nunca deberíamos verter basura en verano en los contenedores antes de las 21,00 h., como indican las ordenanzas municipales al respecto, sobre todo si hablamos de residuos orgánicos, para evitar molestias de este tipo. Aquí puedes consultar dicha ordenanza.

De hecho, a veces se recurre a trucos como congelar los restos de pescado para retrasar su descomposición y no sufrir esos malos olores tanto en el hogar como fuera de él.  Es un buen ejemplo a seguir.

Por otro lado, es necesario recordar también cómo debe realizarse el riego de plantas y jardines, ya que las altas temperaturas también invitan a aumentar la frecuencia con la que llevamos a cabo esta actividad. Pero hay que desarrollarla con cuidado, sin perjudicar a los vecinos, por eso esta labor se realizará sin producir derramamientos o goteos sobre la vía pública, como indica la citada ordenanza municipal. Del mismo modo, tampoco podrán arrojarse a la vía pública los restos orgánicos e inorgánicos que resulten del cuidado de las plantas. Por tanto, estos se deberán recoger y verterlos en la basura de casa o en los contenedores correspondientes respetando los horarios de recogida.

Aunque lo regule esta ordenanza municipal, no es más que aplicar el sentido común y el respeto mutuo, ya que a ninguno nos gustaría sufrir las consecuencias de estas actividades de nuestro día a día, que si no se realizan adecuadamente, atentan contra la convivencia vecinal de todos.

Por eso, se plantea la siguiente cuestión.