La llegada del otoño suele venir acompañada de lluvias. Podría decirse que con dicha estación da comienzo la temporada de precipitaciones que, a veces, se extiende hasta bien entrada la primavera.

Para evitar posibles inundaciones en las ciudades, los Ayuntamientos llevan a cabo la limpieza de residuos acumulados en los imbornales, generalmente tras el período estival. De este modo, se tendrá a punto el alcantarillado local para cuando lleguen las primeras lluvias. En este sentido, los ciudadanos tienen la responsabilidad social de mantener esa labor, evitando arrojar a las alcantarillas basura o residuos no desechables que puedan producir atascos. Al mismo tiempo, si detectaran atascos es recomendable que lo pongan en conocimiento del Consistorio para que realice las actuaciones oportunas a través de sus operarios.

Y es que es un aspecto que no hay que descuidar dado que las precipitaciones se presentan cada vez más de forma torrencial, por lo que tener un sistema de desagüe adecuado nos permitirá pasar esta época del año sin registrar grandes incidencias. Por ello, es recomendable que revisen también el sistema de desagüe de sus viviendas, sobre todo husillos que se encuentran en zonas exteriores, tales como patios, azoteas o jardines, puesto que pueden ser susceptibles también de colapsos y, por ende, de inundaciones en sus hogares.
En cualquier caso, ante precipitaciones fuertes que dieran indicios de posibles inundaciones, tienen a su disposición el 112 (teléfono de emergencias), que alertará a los efectivos municipales correspondientes para que acudan al lugar afectado e intenten solventar el problema a la mayor brevedad si fuera necesaria su ayuda.