Un total de 684,3 km² conforman la superficie de Utrera de la que forman parte numerosas plazas y calles. Y es que la belleza o singularidad de éstas es la que define a una ciudad, es su carta de presentación y en ocasiones un atractivo turístico. Para contribuir a ello, el Consistorio destina operarios para el mantenimiento de las zonas ajardinadas, la limpieza de las calles o el exorno de cara a las distintas fiestas locales y los ciudadanos debemos velar porque se mantenga, ya que de nada sirve que se limpien las calles si inmediatamente las ensuciamos. Debemos tener en cuenta que es más agradable y atractiva una ciudad que cuida estas cuestiones que una que no lo hace. ¿Estáis de acuerdo? Además, dice mucho de su comunidad y su buena conducta cívica.

Desde el centro a la periferia, Utrera debe guardar una cohesión, un atractivo común que estamos alcanzando, conjugando tradición y modernidad, como presenta la Plaza del Altozano que tras junto a su imagen actual, acoge edificios emblemáticos con más de un siglo de historia, como es el caso del Casino. Por su parte, es destacable también la rotonda que despide a los visitantes y vecinos de Utrera cuando toman rumbo a la capital por la autovía. Si en un principio nos sorprendió por su modernidad y dimensiones, hoy en día no es raro oír el nombre de Utrera y no asociarlo a la cuna del toro. Y es que el mensaje ha adquirido mayor relevancia.  Son estos algunos ejemplos de lo que supone el atractivo urbano de una ciudad.

Por eso, debemos trabajar en esta misma línea. En este sentido, los ciudadanos pueden ayudar aportando ideas y haciendo propuestas que serán oídas y recogidas por el área de Participación Ciudadana para su estudio y posible puesta en marcha.