La planificación familiar es la decisión voluntaria, contando con la información necesaria, de elegir cuándo y cuántos hijos se van a tener, así como el derecho a elegir libremente los métodos anticonceptivos que se deseen, tanto por parte de los hombres como de las mujeres.

No en todas las épocas ha sido así. Décadas atrás no se conocían o no se tenía acceso a los métodos anticonceptivos de los que disponemos hoy en día. Por ello, se usaban métodos naturales, que tenían poca fiabilidad, lo que provocaba en ocasiones más embarazados de los deseados. Por el contrario, hoy en día hay gran variedad.

Los centros de planificación familiar, como es el caso del Centro de Salud Utrera-Norte Príncipe de Asturias, se encargan de asesorar en esta materia a las parejas o mujeres y hombres. Ya sea porque quieren planificar un futuro embarazo, porque quieren evitarlo o porque quieren prevenir ciertas enfermedades de transmisión sexual. Son estos algunos de los servicios que ofrecen los centros de planificación familiar, pero también se encargan de ayudar en aquellos casos que tienen que ver con la infertilidad. En estos casos, asesoran sobre centros donde se pueden someter a tratamientos de reproducción asistida, si no las pueden llevar a cabo en sus instalaciones.

La labor de asesoramiento e información que ofrecen los centros de planificación familiar es fundamental, sobre todo en lo que respecta a los jóvenes. Darles a conocer los métodos anticonceptivos existentes, ponerlos a su disposición y hacerles ver que es posible tener una sexualidad plena y segura sin riesgos es el objetivo de estos centros, siempre sumándolo a la educación sexual que también deben recibir en sus hogares.  Es cierto que acercarse a un centro de planificación familiar puede generar pudor a estas edades, por ello se llevan a cabo campañas de sensibilización en los centros educativos, como indicábamos en este post sobre los jóvenes y los métodos anticonceptivos. Si te interesa, puedes acceder a él aquí.