Todos tenemos presentes el reciente caso de Madrid, en el que el Ayuntamiento ha obligado a la ciudadanía a limitar el uso del automóvil según el número de la matrícula. Y es que el humo contaminante de los vehículos está dejando altos índices de contaminación del aire.

Afortunadamente, no es el caso de Utrera, puesto que es una ciudad muchísimo menor y con menos tráfico rodado. No obstante, limitar el uso del coche favorecerá que disminuya la emisión de gases contaminantes. Además, buscar una alternativa a los medios de transporte motorizados, supondrá también un ahorro económico para nuestros bolsillos, al tiempo que haremos deporte, por ejemplo si lo sustituimos por la bicicleta o pasear.

Pero hay otras formas de contaminación que se pueden dar en nuestra ciudad, como es verter residuos en zonas naturales, como ríos o bosques. Sobre todo, si se trata de residuos no orgánicos, especialmente plásticos, que pueden tardar años en desaparecer. Del mismo modo, para contribuir al cuidado del medio ambiente, es importante reciclar, ya sea por iniciativa propia o vertiendo los residuos en su contenedor correspondiente.

En cuanto al tipo de contaminación, más allá de la medioambiental, una de las contaminaciones que puede estar presente en Utrera es la acústica. Y es que el oído humano tiene un límite de tolerancia del ruido, que una vez superado, pueden provocar trastornos auditivos, sociales o nerviosos. En este sentido, con el objetivo de no enturbiar y respectar el descanso vecinal, el Plan General de Ordenación Urbanística de Utrera contempla la “zonificación acústica”, que se define como el conjunto de medidas relacionadas con la aplicación de una zona de ruido y de las medidas correspondientes y que hay que cumplir. Aquí se puede consultar.